Anfitriona, sí, pero carente de encanto y recursos, también. Y es que, Austria, que se ha ido engrasando en los dos últimos años yendo de bolo en bolo, ha pasado momentos complicados que la dejan al borde del precipicio, incluso antes de comenzar el torneo. El entrenador, Josef Hickersberger, ha construido un nuevo equipo para la cita de 2008, plagado de jóvenes perlas del fútbol austriaco, que todavía distan mucho de estar en el crepúsculo del fútbol europeo. Y es que los números hablan por sí solos. La primera victoria en estos dos años llegó a la quinta intentona, un 2-1 contra Liechtenstein, para que después René Aufhauser firmase un ‘hat-trick’ en la goleada por 4-1 contra Trinidad y Tobago en octubre del 2006.