2004 Portugal Ampliar
Esta vez la fiesta la celebró uno de los países menos favoritos a priori, Grecia, que aprovechó perfectamente sus armas para superar a los portugueses en su campo y por partida doble, en la inauguración y en la final, donde Charisteas llevó al éxtasis a sus compatriotas. Entre medias también habían vencido a Francia, en cuartos, y a la República Checa en ‘semis’, a pesar de que los checos contaban con el que sería el pichichi del campeonato con cinco tantos, Milan Baros.
 
2000 Bélgica y Holanda Ampliar
Como novedad, el torneo se celebró en dos países, Bélgica y Holanda, y Francia demostró su superioridad sobre el resto, entre ellos España (por dos a uno en cuartos de final). En el día definitivo, los italianos se adelantaron por medio de Delvecchio, Wiltord forzó la prórroga y Trezeguet se convirtió en el héroe galo con una espectacular volea que significó la conclusión del encuentro. Además, Kluivert y Milosevic exhibieron su capacidad goleadora con una ‘manita’ cada uno.
 
1996 Inglaterra Ampliar
La Eurocopa escogió este año la cuna del fútbol, Inglaterra, como sede con dieciséis equipos clasificados, aunque Alemania privó a los anfitriones del anhelado último partido, que se conformaron con el acierto rematador de Shearer (cinco tantos). Precisamente ese conjunto se llevaría el gato al agua frente a la República Checa y ante 76.000 espectadores que llenaban el estadio de Wembley. Berger puso por delante a los checos pero Bierhoff decantó el triunfo germano gracias a un gol de oro.
 
1992 Suecia Ampliar
Dinamarca protagonizó lo que sería un caso sin precedentes, pues después de quedar eliminada en la clasificación, resultó invitada a última hora para sustituir a Yugoslavia (inmersa en una crisis política y bélica) y se subió a lo alto del podio. Los daneses se deshicieron de los anteriores campeones en el penúltimo peldaño y se encontraron finalmente con Alemania, a la que batieron con las paradas de Schmeichel y los remates acertados de Jensen y Vilfort.
 
1988 Alemania Federal Ampliar
En esta ocasión se vivió un gran duelo en Hamburgo entre alemanes federales y holandeses, que dejó a los primeros sin final. Destacaba en los neerlandeses el trío del Milan formado por Rijkaard, Gullit y Van Basten, y que certificó su valía contra la Unión Soviética. La primera ventaja se alcanzó gracias a un cabezazo de Gullit que certificó más tarde el jugador que encabezaría a los máximos artilleros con cinco goles, Van Basten, que demostró no solo su eficacia sino su excelente técnica para ejecutar con perfección un remate imposible.
 
1984 Francia Ampliar
España se acercó de nuevo al triunfo, pero se quedó en el último escalón al perder frente a los anfitriones, los franceses (la ‘Máquina mágica’), dirigidos por Michel Hidalgo y con el talento de Bats, Luis Fernández, Platini, Giresse y Tigana. El conjunto galo ganó todos sus partidos de la fase final, en los que siempre marcó el que sería el mejor rematador de la edición, Platini, cuyo octavo tanto llegó en la prórroga de la semifinal frente a Portugal, mientras que el noveno serviría para encarrilar el enfrentamiento contra los españoles.
 
1980 Italia Ampliar
El número de participantes se dobló para la segunda edición en Italia con ocho equipos en una fase clasificatoria divididos en dos grupos que premiaban solamente al primero con el pase a la final. Los alemanes del Oeste derrotaron a checos y holandeses para conseguir una de las plazas mientras la otra se la quedaba Bélgica. El germano Hrubesch se convirtió en el héroe del encuentro con los dos únicos goles que marcó en el torneo y su compañero Allofs sólo anotó uno más para liderar la tabla de goleadores.
 
1976 Yugoslavia Ampliar
El torneo se celebró por primera vez en un país del Este de Europa (Yugoslavia) y la Holanda de Cruyff fue eliminada en semifinales por la exitosa Checoslovaquia, que culminó la competición ante Alemania Occidental. Después de perder una sustanciosa ventaja de dos goles, debido a la eficacia rematadora de Hölzenbein y Dieter Müller (el pichichi con cuatro tantos), Panenka protagonizó un momento histórico y que aún se recuerda. Lanzó su penalti, el que decidió el título a favor de los checos, de la peculiar forma que todavía lleva su nombre.
 
1972 Bélgica Ampliar
Este año la República Federal Alemana, entrenada por Helmut Schön, demostró la extraordinaria calidad de sus componentes (Beckenbauer, Breitner, Hoeness, Netzer y Gerd Müller). Los goles de este último (que llegó a cinco en total) solventaron los dos últimos enfrentamientos: dos tantos sirvieron para superar a los belgas, que jugaban en casa, y otro par de ellos junto con el de Wimmer decidieron la final contra la Unión Soviética de una forma contundente.
 
1968 ItaliaAmpliar
Nuevamente la selección organizadora, en esta ocasión Italia, se llevó la victoria del Campeonato de Europa de la UEFA, que empezó a disputar el actual sistema de grupos de clasificación antes de las eliminatorias. Sin embargo, persistían otros vestigios del pasado, pues el empate de la semifinal entre italianos y soviéticos se resolvió con el lanzamiento de una moneda. En el encuentro definitivo frente a Yugoslavia se produjo una nueva igualada, pero en este caso se solucionó con un partido de desempate que concluyó con una ventaja de dos goles a cero. Al menos los perdedores se quedaron con el honor de que dos de sus jugadores Dzajic y Musemic, con tres tantos, encabezaran la tabla de goleadores.
 
1964 EspañaAmpliar
En esta edición, que aumentaba de 17 a 29 el número de equipos participantes, España acogió con un resultado feliz los cuatro partidos definitivos. En su semifinal ante Hungría, se adelantó con un gol de Luis Suárez y finalmente venció gracias a otro de Amancio en el tiempo extra. Ya en el choque decisivo, en el Santiago Bernabéu contra la URSS, Pereda inauguró el marcador, Khusainov logró la igualada y Marcelino, a pocos minutos de la conclusión, llevó el delirio a las gradas. En esta ocasión, el danés Ole Madsen se convirtió en el pichichi de la Eurocopa con un total de siete tantos.
 
1960 Francia
AmpliarHenri Delaunay, secretario de la Federación Francesa de Fútbol, fue el artífice de la idea que dio origen a esta competición europea de selecciones nacionales de fútbol (denominada Copa de Europa de Naciones). En 1957, un congreso de la UEFA aprobó la propuesta y homenajeó a su autor bautizando el trofeo con su nombre. La fase final de la primera edición se disputó en Francia el año 1960 y supuso la victoria de la Unión Soviética frente a Yugoslavia, después de remontar en la prórroga el tanto inicial de Galic. Los anfitriones, a pesar de quedar cuartos, tuvieron el consuelo de llevarse por partida doble el título de los jugadores con más goles, pues Vincent y Fontaine marcaron cinco tantos en los partidos disputados durante el torneo.