Bierhoff logró el primer gol de oro en una final europea

El espigado delantero alemán Bierhoff vivió sus semanas más dulces como jugador en la Eurocopa disputada en Inglaterra. El jugador del por entonces Udinese ha pasado a la historia como el primer jugador que consiguió un gol de oro para que su selección se apuntase el torneo europeo.

Aunque destacaba por su juego aéreo, Bierhoff también era una pesadilla para los defensas, desmarques continuos, buenas paredes y un muy buen juego de espaldas a la portería eran las características de este jugador que quizá no fue lo suficientemente valorado por la presencia de Klinsman en la escuadra germana.

 
Beckenbauer definió las condiciones del líbero

Pocos jugadores en la historia del fútbol pueden presumir de tener el carácter, liderazgo y lectura de juego que desplegaba Beckenbauer en cada partido. Franz, el que creó y reinventó una posición, la de líbero, era el jugador que comandaba a la selección alemana en la Eurocopa de Bélgica de 1972.

A su alrededor un elenco irrepetible. Sepp Maier, uno de los mejores porteros de todos los tiempos. Höeness un llegador genial, el talento desgarbado de Gunter Netzer, la clase de Heynkes o el despliegue físico en la izquierda de Breitner. Arriba el asesino más voraz de la historia del fútbol europeo, ‘Torpedo’ Muller. Aquel campeonato jugado aún en la modalidad de fase final para cuatro equipos tenía la mano de Beckenbauer marcada en el trofeo todavía antes de empezar a rodar el balón.

En aquella final ante la URSS, Alemania realizó una exhibición de fútbol, eliminando cualquier atisbo de oposición, el 3-0 final con goles de Müller y Wimmer fue un indicativo claro de la situación que vivía el fútbol europeo en la época y los años que se avecinaban. Una dictadura bajo el ritmo marcial de la apisonadora germana.

 
Un lateral izquierdo diferente llamado Fachetti

La Eurocopa disputada en Italia en el año 68 contaba con una selección favorita por encima del resto. Los locales tenían un equipo de auténtico lujo; Zoff, Fachetti, Mazzola, Riva, y no dejaron la oportunidad de llevarse el título.

De entre todas las estrellas de la ‘Azzurri’, en la Eurocopa destacó Fachetti. Era alto, rubio y fundamentalmente diestro. Jugaba de lateral izquierdo en el Inter de Helenio Herrera. Resultaba inhabitual ver a un futbolista tan alto en una posición que generalmente estaba reservada a zagueros pequeños y ágiles.

Aunque los laterales izquierdos brasileños se han hecho célebres por su importancia en el juego de ataque, los italianos se anticiparon con Facchetti, cuya trascendencia en el juego del Inter resultaba capital. Con su larga zancada, perforaba el costado izquierdo, abandonado por Corso para abrir una vía de progresión al lateral. Facchetti marcó 75 goles, sirvió muchos más y generó problemas casi irresolubles para los rivales.

 
El éxito español a partir de un Balón de Oro, Luis Suárez

La selección española jugaba como local la edición del 64, y el equipo de la roja estuvo comandado por Luis Suárez. La final del torneo se disputó el 21 de junio de 1964 en el Bernabéu ante casi 80.000 personas y el rival era la temida URSS de aquel portero imbatible llamado Yashin.

Apodado ‘el arquitecto’ por el mismísimo Di Stefano, Suárez ha sido el único jugador español en conseguir el Balón de Oro -1960- y en la competición del 64 desplegó su mejor juego para ayudar a la ‘roja’ a llevarse el campeonato.

Una extraordinaria visión del fútbol, ya sabía donde tenía que poner el balón antes de que llegara a él, una técnica individual envidiable, una gran definición ante el portero y su perfecto posicionamiento en el campo fueron el pilar sobre el que España basó la victoria en este torneo.

 
La 'araña negra', el mejor portero en las Eurocopas

Lev Ivanovich Yashin, conocido como la ‘araña negra’, es el portero más legendario de la historia del fútbol. Con una altura ideal para cubrir la porteria, 1’89, Yashin tiene un palmarés envidiable; jugó 326 partidos en la liga rusa, en los que en 270 acabó con la portería a cero.

Fue un portero que reunía todas las virtudes: era ágil, seguro, con reflejos y un enorme sentido de anticipación, y que solía estudiar a sus rivales. Todas estas cualidades lo convirtieron sin dudas en un portero prácticamente imbatible, y que recibió el elogio de los entrenadores de todos los equipos.

De este modo, Yashin fue la pieza básica de la URSS para conquistar la primera Eurocopa que se disputaba, con sólo 2 goles recibidos en el torneo, tres años después recibió el Balón de Oro, siendo el único portero hasta la fecha en conseguirlo.

 
El otro hermano Laudrup que jugó con los invitados

La selección danesa llegó a la Eurocopa de Suecia por la puerta de atrás y sin apenas posibilidades. Michael Laudrup renunció a jugar aquel campeonato. En su lugar, su hermano Brian, Jensen, Vilfort, Larssen y un sobrio Schmeichel en la portería. Las casas de apuestas británicas ofrecían una montaña de oro a los temerarios que se atreviesen a apostar por los daneses.

Un Brian Laudrup estelar demostraba que era algo más que el hermano de Michael. La selección danesa basó su victoria final en una presión asfixiante en el centro del campo y esperando las contras que organizaban tanto Brian como Povlsen y que catapultaron al pequeño de los hermanos al primer nivel del fútbol mundial.

Marco van Basten deslumbra con su gran calidad

El trío del AC Milan compuesto por Frank Rijkaard, Ruud Gullit y Marco van Basten fue la estrella por parte del equipo holandés, que consiguió llevarse la victoria en el torneo. Pero sobre todo un jugador se coronó en este campeonato; el talentoso ‘San Marco’.

El espigado delantero ofreció todas sus virtudes en el campeonato; talento para jugar tanto de espaldas como frente a los defensas, calidad, toque, y mucho gol, un ‘hat trick’ a Inglaterra, otro a Alemania en semifinales y una auténtica joya en la final ante la URSS.

En la final, Gullit abrió el marcador con un remate de cabeza pero todavía faltaba la obra maestra. Un centro de Arnold Mühren dejó a Van Basten escorado a la derecha en una situación imposible para el remate, pero el delantero enganchó una acrobática volea que superó al portero Rinat Dasaev.

Una de las pocas apariciones de Schuster con su selección

Schuster llegaba a la Eurocopa de Italia con tan solo 20 años, y saldría de esta competición convertido en una estrella. Alemania sería la gran triunfadora de aquella Eurocopa. Fiel siempre a sus señas de identidad; orden, solidaridad y fuerza. En una selección plagada de buenos jugadores sobresalió por encima de todos un chico con melena rubia que distribuía el juego como un crupier que repartiese cartas en un casino y con un radar en su pierna derecha.

‘El ángel rubio’, como le bautizó la prensa de su país, maravilló en aquella Eurocopa, puesto que era un centrocampista total. Las malas relaciones con la prensa y el seleccionador desperdiciaron para la selección a uno de los mayores talentos del fútbol germano con sólo veintidós años.

Platini certifica su clase y su capacidad goleadora

El campeonato que realizó Michel Platini con Francia en la Eurocopa de 1984 es equiparable al sobresaliente Mundial que realizó Maradona dos años después con la selección argentina.

Platini hizo honor a su fama de centrocampista goleador y consiguió 9 tantos para los ‘bleus’ –récord del torneo- de todas las maneras posibles; a balón parado, utilizando la clase, la potencia y la calidad que atesoraba.

El ’10’ de Francia vivió posiblemente su mejor mes de fútbol en aquel verano de 1984. Era un jugador simplemente imparable; o bien dirigiendo el juego ofensivo de su selección o bien finalizando las jugadas. Sin duda, el Campeonato tuvo el privilegio de disfrutar de los momentos más grandes de un jugador excepcional.

Zagorakis, el jugador más valioso de la UEFA EURO 2004

El griego Theodoros Zagorakis alcanzó la gloria en la Eurocopa con su selección y recibió su "mejor regalo" con la clasificación para el actual torneo, al que no acudirá por su retirada.

El capitán de la selección griega durante la edición que ganaron en 2004 resultó elegido como el Mejor Jugador del Torneo, ya que demostró su capacidad para brillar en el centro del campo y, junto a sus compañeros, componer una defensa infranqueable para los equipos contrarios.

Zagorakis se retiró de la selección en el año 2006 después de jugar 119 encuentros con el combinado griego a lo largo de doce años. Consiguió el récord de 57 convocatorias consecutivas en el equipo nacional y fue el primer internacional de su país en llegar a los 100 partidos. En ese tiempo formó parte de equipos de diferentes países, como el PAOK, el Leicester City, el Bolonia y el AEK de Atenas.

La alegría instantánea en un remate acertado de Trezeguet

El delantero David Trezeguet llevó al éxtasis a los franceses gracias al tanto que les dio la victoria frente a los italianos en el encuentro que decidía la fase final celebrada en Bélgica y Holanda.

El delantero francés resolvió la final de 2000 con la intensidad que suponía un gol de oro para zanjar el partido y lograr, por primera vez, que el campeón mundial también ganase el título continental.

Además, Trezeguet tuvo el mérito de que era un jugador con el que el seleccionador no estaba contando demasiado y que salió desde el banquillo en aquel partido frente a Italia. A pesar de aquel éxito, finalmente Trezeguet no ha sido seleccionado por Raymond Domenech para la actual edición.

La genialidad de Panenka en el momento más complicado

Pocas veces en el mundo del fútbol ha quedado reflejada de un modo tan auténtico la temeridad como en la final de la Eurocopa celebrada el 20 de junio de 1976 entre Checoslovaquia y Alemania.

Antonin Panenka, fino centrocampista diestro que se caracterizaba por su buena lectura del juego y su buen toque de balón, fue el protagonista de uno de los momentos más valientes que se ha producido en un terreno de juego. La situación era para asustar al cualquiera; la primera final en la historia que juega su selección, Alemania como rival –que había ganado la Copa del Mundo de 1974-, último penalti de la tanda y con la necesidad de anotar para llevarse el título…en definitiva, el momento más importante en la carrera de todo jugador.

El checoslovaco se acerca al balón tranquilo. Con un suave toque al balón consigue anotar un penalti nunca visto; tocadito, al centro, en forma de vaselina… Checoslovaquia se llevaba al título y Panenka entraba en la historia del fútbol mundial.