La gran tapada dentro del grupo de la muerte. Con los recursos más escasos, pero con una ilusión bárbara, la selección rumana quiere dar la sorpresa en la Eurocopa de Austria y Suiza. “Tenemos una oportunidad en la Euro que no deberíamos desaprovechar”, declaran los jugadores rumanos, que tienen en Adrián Mutu su máxima estrella, ya que el seleccionador Victor Piţurca ha conseguido que Rumanía sea un modelo de disciplina en el que todas las piezas encajen a la perfección. Antiguo delantero, Piţurca ama el fútbol ofensivo pero tampoco es imprudente, ya que suele proteger su defensa de cuatro con otros dos jugadores.