El camino de los otomanos para llegar a Austria y Suiza no ha sido nada sencillo. Y es que el equipo dirigido por Fatih Terim, carente de una identidad, finalizó segunda en el Grupo C, uno de los más flojos de la clasificatoria, por detrás de la vigente campeona de Europa, Grecia, y tras un tembloroso arranque que hizo pensar lo peor.
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Designado como seleccionador en 2005, Terim, apodado como 'El Emperador’ por sus dotes de mando, se ha rodeado de un grupo rocoso, con pocas fisuras en defensa y adornado con futbolistas contrastados, ‘cancheros’, de medio de campo hacia delante para devolver al combinado turco a la gloria alcanzada en 2002, cuando alcanzaron las semifinales de la Copa del Mundo. Si bien es cierto que el seleccionador arrastra en los últimos meses ciertas dudas para confeccionar una defensa tipo (tampoco se decide en la portería por Volkan Demirel, el irregular meta del Fenerbahçe, o Hakan Arıkan), el conjunto gana enteros si le examina desde tres cuartos de cancha hacia delante, donde Nihat. Hakan Şükür, Tuncay Şanlı, Gökhan Ünal forman un abanico de garantías para intentar superar la primera fase.
Nota: 6.
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