Los Angeles Lakers consiguieron anoche reducir diferencias (2-1) en las finales de la NBA tras vencer (87-81) a los Boston Celtics en un encuentro de escasa brillantez ofensiva en el que destacó la actuación de Kobe Bryant (36 puntos), clave en el tramo final del partido, y en el que Pau Gasol realizó una efectiva defensa sobre Kevin Garnett.
Los Lakers comenzaron el choque con una gran intensidad defensiva, sabiendo que es desde su propia defensa desde donde debían comenzar a darle la vuelta a la eliminatoria, y fruto de esa notable mejoría nacieron sus primeras ventajas, ya que sólo permitieron anotar una canasta a los Celtics en los primeros cinco minutos de juego (9-2, min.5).
En ataque, los angelinos -que siguen invictos en casa durante la fase final- se encomendaban a un motivado Bryant, que atacaba el aro de los de Rivers una y otra vez (19 puntos a la media parte), dados los problemas de Gasol y Odom para anotar.
Después del descanso los Celtics lo intentaron, pero no consiguieron inquietar al equipo púrpura, sólo Ray Allen se mantuvo en pie, el resto del 'Big Three' -Garnett y Pierce- estuvieron desaparecidos durante todo el partido. El jueves, segundo asalto en el Staples.