El Atlético de Madrid mantuvo sus altibajos en el último test de la pretemporada antes de su debut en la Liga de Campeones ante el Schalke 04, en un partido efectivo del conjunto rojiblanco, capaz de dilapidar su ventaja en un minuto y retomarla en el último quince minutos(2-4).
Al igual que en el anterior amistoso, encontró soluciones a balón parado. Un córner dio la primera renta al grupo del mexicano Javier Aguirre, que había aguantado la intensa pero inofensiva presión del Rayo en el primer cuarto de hora y que convirtió el 0-1 instantes después con un cabezazo del francés Pongolle (m. 17).
No brilló el equipo rojiblanco. Fue efectivo. Y eso le valió para marcharse al descanso con 0-1, con algunos buenos síntomas, como su solvencia defensiva, y otros aspectos mejorables, como su dificultad para crear ocasiones.
En los primeros minutos de la segunda parte, con la primera ocasión llegó el 0-2, con un trallazo del argentino Maxi Rodríguez, tras pase del portugués Simao.
Pero el encuentro, cuando parecía más controlado por el Atlético, dio un giro inesperado. Dos centros laterales al área, dos fallos defensivos, dos remates de cabeza y dos goles. En un minuto, entre el 61 y el 62, el partido estaba empatado para satisfacción del Rayo y preocupación del equipo visitante.
Superados esos minutos de agobio, un potente disparo al larguero de Sinama Pongolle impulsó la reacción del Atlético, que retomó su ventaja en el tramo final, con el segundo tanto del día de Maxi Rodríguez (2-3, m. 78) y un gol de Camacho (2-4, m. 86), en otra acción a balón parado, lanzada con enorme precisión por Simao.