Cesc Fábregas, centrocampista internacional español del Arsenal, desveló que el césped de La Nueva Condomina de Murcia, donde España ganó a Bosnia en el primer partido de clasificación al Mundial 2010, "estaba pintado", reiterando sus quejas sobre su mal estado.
"Estaba pintado", respondió Cesc cuando fue preguntado por su crítica al estado del césped, tras admitir que acabó con las botas verdes. "Esperamos que en Albacete esté mejor. Sabemos todos que nuestra filosofía de juego es de toque y buscar espacios, jugar por el suelo el balón y si el césped no está en condiciones no nos favorece. El otro día el campo estaba muy mal y aún así alcanzamos buen nivel de juego, imaginad si estuviese bien", añadió.
Cesc se marchó molesto por el cambio del pasado sábado, cansado de ser siempre sustituido cuando es titular, aunque hoy, en rueda de prensa, puso mesura a su mensaje. "Fui sustituido y lo acepto. Fue lo mejor para el equipo y ya está. Se ha hecho demasiado abultado a lo que fue. A todo el mundo le gusta jugar esos minutos cuando el partido está más abierto y hay huecos", manifestó.