El Villarreal se llevó un premio mayor que el que mereció esta noche en el campo del Sporting Gijón (0-1), que jugó con diferencia el mejor partido de su vuelta a Primera división pero que encajó un polémico gol que evitó que, al menos, sumara su primer punto tras su vuelta a la máxima categoría.
El entrenador del Sporting, Manolo Preciado, volvió a cambiar a prácticamente la totalidad del equipo ya que tan sólo Canella y Diego Camacho se mantuvieron en el once inicial en relación al que salió goleado, el último miércoles, en el Santiago Bernabéu (7-1), y que a su vez también había sufrido otros tantos cambios tras el partido ante el Barcelona (1-6).
Las rotaciones del técnico chileno Pellegrini, a pesar de que la próxima semana tiene partido de la Liga de Campeones, fueron menores y tan sólo Pires y Cazorla se quedaron en el banquillo, lo cual no disminuyó el potencial de una plantilla confeccionada para afrontar con garantías dos competiciones del más alto nivel.
Las continuas goleadas que está sufriendo el equipo gijonés no arredran a la afición, que constantemente apoyó a los suyos ya desde el calentamiento a la vez que presionaba al equipo castellonense.