A pesar del frío que suele hacer en los partidos que juegan como locales, los ucranianos son una afición caliente. En Alemania van a dejarse las gargantas para llevar a Shevchenko y Rebrov hasta lo más lejos posible. Con el permiso de España, claro.
Más información sobre el MundialFuente: Redacción deportes 1/5/2006