Una de las anécdotas que más gracia le hace a Amaya Valdemoro es su triunfo en un concurso de traseros disputado en Texas. La madrileña tenía 18 años, y un cheerleader de Houston la convenció para llevarla a una discoteca. Su amigo comenzó a picarla con que no me atrevía a participar, y Amaya acabó por presentarse.
El concurso consistió en menearse un poco, y los jueces se decantaron por la jugadora de baloncesto. Ganó un cd y un suculento pack de 12 cervezas. "¡Para que luego digan que soy culona!", dice Amaya.
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SHARAPOVA: La belleza rusaFuente: Redacción deportes 1/12/2006