El Manchester United, el Chelsea ingleses, el Burdeos francés y el Oporto portugués aseguraron su presencia en los octavos de final de la Liga de Campeones que se aleja seriamente para el Bayern Múnich y ya es inalcanzable para el Atlético de Madrid, el APOEL chipriota, el Besiktas turco y el Maccabi Haifa israelí. En una sesión llena de vaivenes, en la que las expectativas competitivas se abrieron durante momentos para equipos inicialmente desahuciados, los favoritos recondujeron a última hora su situación para alcanzar a tiempo el primer tren hacia las eliminatorias. El Girondins Burdeos fue el que más clara contempló la situación desde el inicio de la jornada. El tanto marcado por Yoann Gourcuff a seis minutos del descanso, tras jugada del brasileño Wendel, encarriló la situación del cuadro galo y destapó la histeria en el Bayern, excesivamente presionado por el momento. En el último minuto, Marouane Chamakh, tras acción del también brasileño Fernando, sentenció el duelo que aparta al cuadro de Louis Van Gaal de la máxima competición continental (0-2). Y es que el Juventus, con un gol del ítalo-argentino Mauro Camoranesi al borde del descanso, tiene medio amarrada la segunda plaza. El Manchester estuvo contra las cuerdas. Vencedor en todos los partidos anteriores, perdía 1-3 a seis minutos del final contra el CSKA que multiplicaba entonces sus posibilidades con los tantos de Alan Dzagoev, Milos Krasic y Vasili Berezutski, sólo aminorados por el de Michael Owen. Sin embargo, la reacción en el tramo final del bloque de Alex Ferguson y el desfonde ruso salvaron al equipo inglés. Paul Scholes acortó distancias y el ecuatoriano Luis Antonio Valencia, en el descuento, proporcionó el punto que sirve la clasificación a octavos.