El piloto japonés Hiroshi Aoyama (Honda) se proclamó campeón del mundo de la categoría de 250cc tras concluir séptimo en el Gran Premio de la Comunidad Valenciana, lo que le reportó los puntos necesarios para coronarse, en una carrera en la que salió vencedor el español Héctor Barberá (Aprilia), bien secundado en el podio de Cheste por Álvaro Bautista (Aprilia) y Raffaele de Rosa (Honda). El nipón, una de las esperanzas de la marca del 'ala dorada' el próximo año en MotoGP, animó la conclusión del entorchado en el cuarto de litro al cometer un error en la novena vuelta, en la que una salida de pista en una de las frenadas fuertes del circuito Ricardo Tormo le relegó de la tercera a la undécima posición, lo que, unido al primer puesto provisional de su rival por el título, Marco Simoncelli (Gilera), dejó el título eventualmente a la distancia de un punto.