Su primera temporada en Toronto fue espectacular. En el año de su debut en la NBA, José Manuel Calderón supo hacerse un hueco en el quinteto inicial de los Raptors, una franquicia muy interesante para crecer dentro de la NBA. Allí, en Toronto, Calderón adaptó su juego a la exigencia norteamericana y, a pesar de la fascitis plantar que le apartó un tiempo de las canchas, creció como jugador.
Lástima que la lesión cortara su ritmo de juego. Pese a todo, con su camiseta nùmero ocho a la espalda, Calderón dejó muy buenas sensaciones y el balance de todo el año fue positivo. "A nivel personal estoy contento del trabajo que realicé. Al principio, muchos pensaban que no éramos un buen equipo pero, meses después, hubo momentos en los que empezamos a entrar en los cálculos de todas esas personas de cara a los play-offs", afirmó el base.
EN EL RECUERDO: El Mundial de Japón 2006
100% BASKET:El mejor baloncesto, aquíFuente: Redacción deportes 1/7/2006