Tras sus primeros compases en el mundo del tenis, en 2006 conseguiría ascender en el ránking de forma rápida y espectacular. Partiendo del puesto 78 pronto logró entrar en el grupo de los cuarenta mejores, eso sí, no sin lucha, ya que este privilegio le sobrevino tras conseguir alcanzar los cuartos en dos grandes torneos; Roland Garros y Wimbledon.
Con estos números era obvio que los primeros trofeos no tardarían en llegar y, quienes lo pensamos, no nos equivocamos en lo más mínimo. Ese mismo año conseguiría su primer título en la ATP, tras vencer en el Torneo de Amersfoort. A partir de ese momento su juego fue mejorando poco a poco y sus logros se contaban por victorias, incluso, frente a los grandes del momento. Nadal, Federer y Roddick saben lo que es perder contra él. No hay nadie invencible y eso, Djokovic lo sabe...