Son los más madrugadores, pocos, pero los suficientes para empezar a teñir de azulgrana las calles de París. Y es que la ciudad de la luz empieza a prepararse para recibir la llegada masiva de los hinchas culés y gunners que mañana vivirán un día único en sus vidas.
La final de la Copa de Europa se acerca. Las horas se agotan y las aficiones de los dos equipos calientan motores para alentar a sus equipos en una cita histórica para ambos. Se vive la final.
ESPECIAL: Barcelona campeónFuente: Redacción deportes 1/5/2006