España hizo los deberes aunque pasó más apuros de los necesarios, sobre todo en la primera parte, para imponerse a una modesta Canadá (89-67), que se despide del Mundial sin conocer la victoria en la primera fase. La campeona del mundo y de Europa, sin embargo, sigue sin ofrecer su mejor versión y se ha visto obligada a depender de otros resultados para saber a quién se enfrentará en los octavos en su defensa del cetro mundialista.