Otro de los que tampoco ha podido resistirse a la tentación de la aguja ha sido Michael Schumacher. El heptacampeón mundial de Fórmula 1 un buen día decidió tatuarse un tribal en su brazo derecho y ahora lo luce hasta la saciedad, eso sí, fuera de los circuitos.
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EL TIKITAKA: Fútbol y humor, de la manoFuente: Redacción deportes 1/1/2007