Excéntrico como suele ser, Abramovich no gastó ese dinero en una comida para cien sino en una de seis, su novia, Daria Zhukova, su hijo Arkadi y tres amigos. Nello Balan, propietario del distinguido restaurante, aseguró que cuando Abramovich comenzó a pedir al camarero estaba claro que "la perfección y exquisitez de los platos era su preferencia y no el precio". Balan afirmaba que entre sus peticiones figuraba una lista con algunos de los mejores vinos del mundo y las mejores carnes, mariscos y pastas.
Vino de 15.000 dólares y lo mejor de la cocina italianaDos botellas de vino Château Petrus (10 mil dólares) tres botellas de La Tache Romanée Conti (15 mil dólares) y dos grandes botellas de champán Cristal rosado (10 mil dólares) fueron las peticiones del millonario. En cuanto a la comida, el multimillonario comenzó con carpaccio de trufa blanca (200 dólares), seguida de milanesa de ternera y Tagliolini con trufa (585 dólares), prosciutto (jamón) con mozzarella y otras carísimas exquisiteces. De postre, optó por tiramisú, aunque según aseguran los presentes tan sólo dio un par de bocados al plato. El magnate fue bastante magnánimo con la propina. Dejó 5 mil dólares para los mozos que los atendieron.
Redacción deportes |
3/11/2009 |