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Italia llega al fin de un ciclo en un torneo mediocre

Italia llega al fin de un ciclo en un torneo mediocre
El jugador Andre Santos (d) de Brasil disputa ayer el balón con Riccardo Montolivo (i) and Luca Toni (c) de Italia durante el partido de la Copa Confederaciones de fútbol 2009 en el estadio Loftus de Pretoria, Sudáfrica. Brazil derrotó a Italia 3-0. EFE
La selección italiana, una de las favoritas para alcanzar el título en la Copa de las Confederaciones que se juega en Sudáfrica, demostró con un juego mediocre que ha llegado al final de un ciclo, ya que ha estado lejos de ser el conjunto armado y casi inaccesible del Mundial de 2006.
22/6/2009
Agencia EFE
La selección italiana, una de las favoritas para alcanzar el título en la Copa de las Confederaciones que se juega en Sudáfrica, demostró con un juego mediocre que ha llegado al final de un ciclo, ya que ha estado lejos de ser el conjunto armado y casi inaccesible del Mundial de 2006.

Ni tan siquiera ha llegado al nivel de la pasada Eurocopa en la que, sin estar a la altura del Mundial, quedó eliminada en los penaltis en el partido de cuartos de final ante España, que luego se proclamó campeona del torneo.

El paradigma del equipo italiano ha pasado por las palabras de su portero Gianluigi Buffon ante el partido contra Brasil. El veterano guardameta del Juventus afirmó que con independencia del resultado final, de que Italia consiguiera una victoria, un empate o una derrota, lo importante era que las señas de identidad de su selección no se perdieran.

No fue así. Italia hizo justamente lo que Buffon no quería que hiciera. Dejó de ser Italia y eso le envió a casa con una victoria y dos derrotas.

Italia ganó sin jugar bien su primer partido ante Estados Unidos (3-1) en un partido en el que jugó una hora en superioridad numérica tras la expulsión de Ricardo Clarke, perdió contra Egipto por 1-0 en el segundo partido y vio como Brasil (3-0) le pasada por encima con contundencia en el partido de su despedida.

La imagen de la selección italiana volcada sobre la portería de Julio César en el tramo final del partido contra los brasileños reflejó la impotencia del equipo, que necesitaba un gol para clasificarse, pero que no creó verdaderas ocasiones para lograrlo.

En el entorno de la selección italiana el torneo no revestía una importancia extrema. Muchas fueron las alusiones a que no se trataba de una Eurocopa o un Mundial por parte de sus jugadores, aunque frente a estas palabras, el seleccionador italiano fue claro tras el partido ante Brasil.

'Nuestra actuación ha sido decepcionante', señaló Marcelo Lippi tras la derrota ante Brasil, que se ha producido a un año del Mundial, lo que abre todo tipo de expectativas de cara a la preparación de campeonato que tendrá lugar en 2010 y para el que la selección italiana ya está prácticamente clasificada.

El equipo que ha cerrado el actual ciclo de la selección italiana en Sudáfrica ha sido un conjunto curtido en anteriores competiciones, pero excesivamente veterano.

Fabio Cannavaro ha disputado el torneo con casi 36 años, pero por encima de los treinta han estado jugadores emblemáticos o al menos importantes del fútbol transalpino como Gianluigi Buffon, Luca Toni, Mauro Camoranesi, Guianluca Zambrotta, Andrea Pirlo, Fabio Grosso, Gennaro Gattuso o Nicola Legrottaglie.

El equipo no vio la luz en ataque, donde Lippi introdujo todas las variables posibles e incluso realizó algún cambio antes del descanso como fue la salida del campo de Vicenzo Iaquinta para dar entrada al joven jugador del Villarreal, Giuseppe Rossi.

Luca Toni, Gilardino, Quagliarella y los mismos Iaquinta y Rossi se alternaron en una serie de enésimas combinaciones, en las que sólo las expectativas de futuro de Rossi, que marcó dos goles ante Estados Unidos, hacen pensar en un futuro con opciones ofensivas.

Pirlo y De Rossi mantuvieron el peso del equipo en el centro del campo, donde ni Gattuso, ni Camoranesi, ni Montolivo fueron todo lo importantes que se esperaba, al tiempo que la retaguardia estuvo muy lejos de lo que siempre se espera de una selección como la de Italia.

Los laterales, Zambrotta y Grosso o Dossena, no brillaron y en el centro de la defensa no hubo suficientes argumentos como para cubrir sus errores.



 Agencia EFE |  22/6/2009 |