El entrenador Néstor Otero marcó hoy con su renuncia al banco del Deportes Quindío el fin de una curiosa marca en el fútbol colombiano, ya que la Liga necesitó catorce jornadas para registrar la caída de un técnico debido a los decepcionantes resultados.
En anteriores torneos, los despidos o renuncias de estrategas se producían, incluso, al cabo de la segunda jornada.
La aparente 'estabilidad' en los banquillos de los dieciocho equipos profesionales durante el presente Torneo Finalización fue comentada como destaca noticia por la prensa deportiva local hasta el comienzo de la presente semana.
Otero, quien dirigió al Deportes Quindío en las últimas cuatro temporadas, se convirtió en el primer estratega en perder el cargo en el Torneo Finalización, un día después de la disputa de la decimocuarta jornada.
El equipo cayó goleado el miércoles por el Deportivo Pereira (4-0) y ahora yace en el antepenúltimo puesto, con trece puntos de 42 posibles.
Con este resultado, la quinta derrota al hilo, el Deportes Quindío perdió no solo las opciones de clasificarse a los cuadrangulares finales del Torneo Finalización sin que ahora es amenazado por el descenso a la segunda división.
Agencia EFE |
22/10/2009 |