En unas declaraciones realizadas desde Lugo, Revilla dejó bien patente que no tiene "nada" de anticatalán, tras la polémica con Laporta, con quien protagonizó un incidente y que llamó "imbécil" al presidente extremeño. El jefe del Ejecutivo cántabro ha mantenido su forma de decir las cosas, "siempre sin insultar y bajo el respeto a las ideas de los demás", pero matizó que a él también le "tienen que escuchar". "Lo que ocurre es que son fenómenos mediáticos, todo el mundo les da palmadas, pero es hora de que les digan lo que pensamos de ellos y sobre determinadas conductas que están llevando y que son nocivas para los intereses de un club y para una Cataluña, que yo creo que no están representados por las teorías extremistas y separatistas del señor Laporta, y yo como las cosas las digo a la cara, se lo dije", concluyó Revilla.
Redacción deportes |
11/10/2009 |