La situación cambiará para el Arsenal de cara a la próxima temporada si Cesc Fàbregas, piedra angular del equipo, se marcha finalmente, como parece, al Barcelona, en una operación que recordaría la ya ocurrida en 2007 tras la que el francés Thierry Henry llegó al club culé. Para resolver esta gran pérdida y recomponer la estructura de su conjunto, Arsène Wenger piensa en incluir a Touré y/o Bojan en el intercambio. En el caso de Touré se puede beneficiar del malestar que ya ha expresado su representante por la escasez de minutos, además de que ya fue tentado en el verano de 2008. La situación de Bojan tampoco es muy halagüeña, pues participa bastante poco en los partidos del Barça, a la sombra de Ibrahimovic y conformándose con los encuentros de Copa del Rey. Además, es el tipo de jugador que encaja perfectamente en Arsenal, lleno de grandes y jóvenes promesas, y su nombre ya se citó en la época en que interesaba Touré. El traspaso de Cesc parece difícil de evitar para un jugador que busca mejorar sus aspiraciones y la inclusión de estos dos jugadores en la negociación rebajaría considerablemente los 40-50 millones de euros que costaría en principio.
Redacción deportes |
16/11/2009 |