El entrenador del Getafe, Miguel González, Míchel, basó hoy buena parte de su entrenamiento en trabajar jugadas de ataque, con las que, probablemente, intentará anular al Barcelona.
Si durante la sesión anterior el técnico madrileño se centró en la defensa, hoy ha dedicado buena parte de la hora y media que ha durado el entrenamiento vespertino a trabajar el aspecto goleador de sus hombres.
Tras hacer los típicos rondos, ante dos centenares de aficionados que asistieron como público, el entrenador del Getafe mandó a sus jugadores dividirse en grupos de defensa y de ataque. En cuatro bloques, y de dos en dos, los delanteros y centrocampistas se enfrentaban a los zagueros con el objetivo de disparar a puerta y batir a los guardametas.
Durante el ejercicio, se comprobó el gran estado de forma en el que está Roberto Soldado, actual máximo goleador de la Liga con tres dianas, y que hoy demostró el porqué de su estado de gracia. El valenciano arrancó los aplausos de los aficionados del Getafe gracias a una preciosa vaselina que sirvió para batir al argentino Óscar Ustari.
Tampoco estuvo mal el uruguayo Juan Ángel Albín, que marcó más de un tanto, alguno de bella factura, y llamó a la puerta de la titularidad. Míchel estuvo muy atento a la evolución de sus jugadores y tendrá muy difícil confeccionar una convocatoria. Para esta jornada, tendrá que descartar seis de sus hombres. Todos están disponibles menos Mario Álvarez, que, salvo milagro, no jugará ante el conjunto azulgrana por lesión.
Agencia EFE |
9/9/2009 |