"Yo no soy el culpable de la derrota. La culpa es de todo el equipo", el jugador 'carioca' se mostraba claro y contundente tras la imagen ofrecida por el Real Madrid en Lyon. Lo cierto es que el juego del brasileño está a años luz del que mostraba en Milán, y que le valió para alzarse con el Balón de Oro en el año 2007, y ha salido por primera vez a la palestra para defenderse de los contínuos ataques que está recibiendo por la mayor parte de la prensa, que ven en Kaká a un jugador que se muestra 'pesado' y sin magia en sus acciones.
Esfuerzo máximoEl jugador 'carioca' está integrado en el grupo y no desaparece en los partidos importantes. El problema, radica en su rendimiento; ante el Lyon llegó a participar en un total de 50 jugadas ofensivas, pero el provecho que saco de las mismas fue prácticamente nulo. El jugador criado en Sao Paulo no logró enganchar ni con Higuaín ni con Cristiano. De los 17 pases que recibió de Xabi Alonso y Diarra sólo consiguió que once de ellos acabaran en las botas de los atacantes, que anoche se sentían como naufragos en una isla desierta.
Análisis de la derrota Una vez se hubo defendido -"Yo no soy el culpable de la derrota"- Kaká ofreció una análisis más general de lo ocurrido en el partido: "Quizá nos ha pesado un poco la ansiedad y la responsabilidad", dijo en la zona mixta de Gerland, aunque tampoco quiso ahondar mucho el brasileño en lo ocurrido y prefirió otear el horizonte, poniendo todos los sentidos en el cara o cruz que el Madrid se jugará ante el Lyon dentro de quince días en su estadio. "Vamos a tener que sufrir mucho en el Bernabéu para dar la vuelta al resultado, pero contamos con jugadores con experiencia que saben cómo se juegan estos partidos". La resolución, dentro de dos semanas en el Bernabéu.
Redacción deportes |
17/2/2010 |