Los jugadores
Al igual que en los éxitos los jugadores son los máximos responsables, en los fracasos no se pueden echar balones fuera buscando falsos culpables. Se puede discutir las alineaciones planteadas por Pellegrini en los dos partidos ante el Alcorcón, se puede sospechar de la política de Florentino que terminó vendiendo a última hora a Sneijder y Robben dejando a la plantilla un poco corta, pero a la hora de la verdad, los máximos culpables son, como ha reconocido el propio Iker Casillas en rueda de prensa, los jugadores del equipo blanco. La eliminación del Real Madrid por parte del Alcorcón es totalmente merecida. Una plantilla que se costearía con el sueldo del jugador del Real Madrid que menos cobra ha desarbolado el primer proyecto de Florentino Pérez y ha descubierto las carencias de los jugadores del equipo blanco. A esta derrota no se le pueden buscar excusas arbitrales o de mala suerte, los jugadores internacionales que salieron al campo en los dos partidos no pudieron con un club que sólo puede soñar con disputar la Champions y eso, se mire por donde se mire, es algo lamentable.
Sin juego, ni espírituEn la eliminatoría ante el Alcorcón, el jugador del Madrid que mostró más dignidad y espíritu fue el holandés Rafael Van der Vaart, conocido por su sangre de horchata y sus genes gaditanos que le hacen tomarse todo a la ligera. El otro jugador que mostró indignación por la imagen del equipo, Guti, terminó su calentón en el descanso mandando ‘’a tomar por culo’’ a Pellegrini y asumiendo su correspondiente castigo. Raúl, Dudek, Gago, Metzelder….todos internacionales que no han mostrado ni un apice del clásico espíritu blanco para levantar situaciones imposibles..
Pellegrini
Me declaro un defensor a ultranza de Pellegrini, por el estilo que imprimió al Villarreal y por su capacidad de liderazgo allí, donde renunció al talento infinito de Riquelme por su mal comportamiento en favor del fútbol coral que le aupó hasta unas semifinales y cuartos de final de Copa de Europa. Pero dos meses después de su contratación por el Real Madrid las nubes sobre su figura acechan. El cargo se le queda grande por los cuatro costados. No ha conectado ni con jugadores ni con el exigente público de Chamartín. La última fue la alineación en la vuelta de los octavos de Copa ante el Alcorcón, con Gago y Diarrá llevando la manija de un equipo que necesitaba remontar cuatro goles ante una gradería repleta. Para mí eso le condena.
Síntomas preocupantesEn la cueneta en la Copa, es cierto que en Liga y Champions las cosas pintan mejor. Pero asoman síntomas preocupantes. El primero, el Madrid no tiene un estilo ni un once tipo -hace 15 días parece que ‘el ingeniero’ ha rectificado esto último a instancias de Valdano-. El segundo, el juego gris y la falta de automatismos, con dos meses y medio competición y otro más de pretemporada a cuestas. Y el tercero, no ha sacado el jugo a un plantel que derrocha talento línea por línea: ahora recurre a Higuaín, al que tenía defenestrado; Kaká no juega en su posición, insiste en la pareja Lass-Xabi Alonso; incompatibles como se está demostrando; Benzema parece desconcertado, Raúl entra y sale del equipo según le vea de enfadado. En definitiva, ha perdida toda la autoridad ante sus pupilos. Guti le increpó delante de todos. Y ya, por último, Valdano, que entra en el vestuario en Santo Domingo para abroncar a unos futbolistas que ya no sienten ningún respeto por un entrenador sin mando. ¿El problema de todo? Si le echas, a quién pones después de defender que tu proyecto era a largo plazo y que no se cometerían las imprudencias y precipitaciones del pasado.
Redacción deportes |
11/11/2009 |