SÍ
En el fútbol, como en la vida, lo más justo no es tratar a todas las personas de la misma manera, sino tratar a cada uno entendiendo su forma de ser. Cristiano es el Eddy Merckx del fútbol; en cuanto a galardones individuales, el portugués los quiere todos, el Balón de Oro, el FIFA World Player, el trofeo Pichichi…y espérate que no le dispute a Casillas un puesto para intentar llevarse el Zamora de la Liga. Va en su naturaleza, competitivo y de carácter ganador al portugués le duele en el alma hasta perder a las chapas, ¿Cómo no le va a sentar mal perderse unos minutos de Liga frente a un rival al que se le va ganando 3-0 y que está abriendo espacios?. Al artista de Madeira le gustan las pasarelas, los focos, la purpurina, las rubias de bote…pero sobre todo le gusta jugar al fútbol y hacer ganar a su equipo.
El carácter Mientras los ‘cabreos’ no pasen más allá de un apretón de mandibulas y de un rostro crispado no hay problemas. Estos enfados temporales definen al portugués como a un jugador de carácter, sinceramente no veo a Valerón enfadarse por que le sienten, la antitesis del jugador ‘que se deja llevar’. Los ‘calentones’ momentáneos no son una falta de respeto ni al entrenador, ni al resto de la plantilla, en todo caso es una muestra del carácter hiperganador que posee el portugués. Cristiano quiere demostrar que el precio que pago el Madrid lo puede rentabilizar y de ahí que quiere exprimir todos los minutos que está sobre el campo para hacer lo que mejor sabe; jugar como los ángeles.
NO
El Real Madrid debe frenar gestos como el del pasado sábado en el Bernabéu para que la Galaxia 2ª parte no salte por los aires. Desde luego que a Cristiano Ronaldo no se le debe mandar a la hoguera por su rostro fruncido al ser sustituido en lo que estaba siendo un partido bochornoso de él y de su equipo, ante el humilde y recién ascendido Tenerife. Pero haría bien el Madrid, con su director general, Jorge Valdano, a la cabeza, en frenar cualquier relámpago hollywoodiense del amigo portugués. Florentino y Valdano se juegan la autoridad de Pellegrini dentro del vestuario. Una ruptura del técnico con sus jugadores más ilustres -Cristiano a la cabeza- sería mortal en esta carrera a toda velocidad con el Barça. La disciplina tiene que estar por encima de todo, incluido los 94 millones que invirtió el club en el extremo luso. Nadie es más importante que nadie.
Diferencias de criterio A Cristiano, del que dicen que se enfada incluso los días que marca dos goles porque no le dejan tirar los libres directos, no se le puede conceder todo. El portugués tiene que conocer los límites. Su calidad es incuestionable, pero también la de sus compañeros, como por ejemplo la de Granero, que se 'escapó' del Bernabéu después de ser sustituido ante el Tenerife sin ver el final del partido. Valdano ya le ha tirado oportunamente de la oreja. "Ni una más como ésta". Y ante esto no hay nada que objetar, pero se ha echado de menos cierta crítica y reproche (aunque sea en privado) de Valdano hacia Cristiano Ronaldo, que de momento se sale con la suya en todos los conflictos.
Redacción deportes |
28/9/2009 |