El defensa francés Julien Escudé ha destacado la importancia de que el Sevilla FC vuelve a clasificarse esta temporada para disputar otra vez la Liga de Campeones de Europa, y que la lucha por estar en esta competición 'puede cambiar en cada jornada'.
'Nosotros tenemos que aguantar bien hasta final de temporada y debemos estar tranquilos. El próximo partido es muy importante y lucharemos por ganarlo porque es contra el Mallorca', añadió el central galo sobre el choque del próximo sábado en el estadio Son Moix, donde se medirán al quinto clasificado, que tiene dos puntos menos que el Sevilla.
Escudé también solicitó 'a los aficionados que se acuerden de dónde vienen, de cuando el equipo estaba en Segunda y lo mal que lo estaban pasando' para que rebajen el nivel de exigencia y valoren a 'un entrenador de la casa -Manolo Jiménez-, que lo va a seguir dando todo por el club'.
El defensa consideró que el estilo que preconiza Jiménez 'es un fútbol ofensivo. Todo el mundo habla de lo ofensivo que juega el Sevilla, con las bandas que tiene, pero ahora los rivales te conocen y esperan más'.
De este modo, el zaguero sevillista opinó que 'cuando te aprieta el contrario, aunque te guste salir jugando desde el portero, no vas a arriesgar, así que lo mejor a veces es saltarse una línea, la del centro del campo'.
Sobre los octavos de final de la Liga de Campeones, que el Sevilla dirime a partir de la semana que viene en Moscú ante el CSKA, Escudé valoró que es 'un rival menos complicado que otros' y que la posibilidad 'de pasar a cuartos en la 'Champions' y ganar un título como la Copa del Rey' completaría 'una grandísima temporada'.
Escudé también se inclinó por el estadio Santiago Bernabéu como escenario de la final de la Copa del Rey ante el Atlético de Madrid, puesto que 'da muy buenas sensaciones, es una final y el campo estará lleno'.
'Si se jugara en Sevilla, también sería bueno, pero en el fondo da igual el estadio, lo que quiere todo el mundo es levantar la Copa', dijo.
Agencia EFE |
17/2/2010 |