El delantero de la Real Sociedad Sebastián Abreu podría haber jugado ayer ante el Córdoba su último partido con su actual equipo, habida cuenta de que esta semana se marcha a la convocatoria con su selección y que la previsible marcha de Juan Manuel Lillo marcará su salida para la próxima temporada.
Las declaraciones de preparador realista tras el partido apuntaban a un adiós cuando finalice su contrato el 30 de junio, ya que en San Sebastián se da por segura su marcha y también la contratación del entrenador uruguayo Martín Lasarte, circunstancia que no haría recapacitar a Abreu en su determinación de enlazar su futuro en la capital guipuzcoana al de su amigo Lillo.
El ex futbolista de River Plate disputará entre el 6 y el 10 de junio partidos internacionales con la selección de Urugua contar Brasil y Venezuela, con lo que se pierde seguro el encuentro ante el Rayo Vallecano de este sábado y posiblemente el penúltimo contra el Levante.
Queda por ver la disposición anímica del jugador en el cierre de Liga ante el Elche, donde la apuesta por jugadores que vestirán la camiseta blanquiazul la próxima temporada será total.
El partido ante el Córdoba, que significó el final de las opciones matemáticas de la Real para soñar con el ascenso, ha dejado por otra parte un muy mal sabor de boca en San Sebastián ya que la actitud de los jugadores y el juego del equipo dolió a los casi 14.000 aficionados que acudieron a Anoeta obviando una jornada de playa o montaña, que era a lo que invitaba la climatología.
La constatación además de que el sueño del ascenso se ha roto en Anoeta, donde la Real se ha dejado nada menos que 28 puntos hace también más doloroso el tener que disputar una tercera campaña consecutiva en Segunda División, ya que si de algo puede presumir el conjunto donostiarra es de tener una afición fiel que podría desertar masivamente si el proyecto futuro no ilusiona.
Agencia EFE |
1/6/2009 |