La Real Sociedad viaja a Elche con la intención de cerrar la Liga con dignidad a pesar de las múltiples y sonadas ausencias de jugadores que, por lesiones u otras circunstancias nada claras, han obligado a Juan Manuel Lillo a convocar a ocho futbolistas del filial.
No estarán en el Martínez Valero pesos pesados del conjunto donostiarra esta temporada como el uruguayo Sebastián Abreu, su máximo goleador, que será presentado en breve por el Aris de Salónica.
El otro delantero extranjero del equipo, Necati Ates, ha sido reclamado por su club de origen, el Galatasaray, y su ausencia será aprovechada sin duda por el canterano Imanol Agirretxe, que tratará de mejorar un registro goleador notable.
La principal duda que tiene la Real es la alineación o no en portería de Claudio Bravo, ya que de jugar y no ver batida su portería lograría automáticamente el trofeo Zamora, que tiene un prestigio y una virtualidad indudable para el traspaso que trata de acometer el club guipuzcoano. De ver perforada su meta dependerá de los goles que encaje David Cobeño contra el Zaragoza.
El resto de la alineación no tiene grandes dudas porque Lillo, en su último partido como técnico realista, no tiene casi jugadores de su primera plantilla para elegir y está obligado a tener en el campo simultáneamente a siete de ellos.
Agencia EFE |
19/6/2009 |