La sequía goleadora del Real Unión es el principal motivo del mal inicio liguero, y es que tan sólo ha marcado un gol en las cuatro primeras jornadas, precisamente el tanto de Goikoetxea ante el Cartagena (1-1) y que se ha traducido en el único punto que han sumado los unionistas hasta el momento.
Los resultados no siempre se corresponden con el juego, algo que está padeciendo el Real Unión, que en más de un partido ha merecido un mejor resultado, pero la falta de definición en los metros finales por parte de los jugadores de ataque la están pagando cara.
A pesar de ser un recién ascendido, el conjunto de Irun no ha demostrado ser un equipo inferior y ha salido a todos los partidos con la intención de dominar la posesión del balón y practicar un futbol ofensivo, pero el buen juego demostrado en muchos minutos no se ha convertido en puntos por esa falta de goles.
Iñaki Alonso tendrá que trabajar con sus jugadores para mejorar la efectividad de cara a la portería rival, de la misma forma que deberá corregir los fallos puntuales en defensa que les han costado varios goles y que les han impedido sumar en varios de estos encuentros.
Dos claros ejemplos de esto ocurrieron el pasado sábado cuando un saque de una falta fue rematada por un jugador del Rayo sin oposición dentro del área y una jugada de ataque del Real Unión, con saque de banda favorable, se convirtió en un contraataque con el que sentenciaron el partido los vallecanos.
Sólo han pasado cuatro jornadas y queda mucha Liga por delante, pero los unionistas no deberían tardar en reaccionar si no quieren que la situación se complique, y la primera oportunidad de hacerlo la tendrán el próximo sábado, de nuevo lejos del Stadium Gal, ante el Girona.
Agencia EFE |
21/9/2009 |