El clásico del fútbol venezolano entre el Deportivo Táchira y el Caracas, que se debía jugar el próximo domingo, fue aplazado hoy por la Federación Venezolana de Fútbol, a raíz de un fuerte vendaval que afectó el pasado domingo parte del techo del estadio Pueblo Nuevo y que causó la muerte a una persona.
Debido a la magnitud de las averías sufridas por la estructura de la instalación deportiva, la presidenta del equipo, Juana Suárez, solicitó la suspensión del partido de la octava jornada ante la Federación local y el cuadro caraqueño, quienes accedieron.
El pasado domingo, el vendaval hizo volar parte del techo del estadio, que fue remodelado para la pasada Copa América.
Suárez, presidenta del cuadro amarillo y negro, aseguró que primero está la integridad física de los aficionados y de los propios jugadores.
'Nosotros apostamos por la seguridad del espectáculo. Somos bien responsables y cautelosos, somos sólo un equipo de fútbol que nos debemos a la afición y a su integridad', indicó.
'Por encima de cualquier aspecto, incluso el económico, está primero el marco de seguridad y un estadio en perfectas condiciones', destacó Suárez.
La dirigente agregó que el Deportivo Táchira jugará a domicilio durante tres semanas, tiempo suficiente para el completo restablecimiento de la estructura afectada.
A su vez, la presidenta del club venezolano lamentó el fallecimiento de Manuel Guerrero, trabajador del Estadio Pueblo Nuevo, quien falleció este martes, después de recibir el impacto de una valla publicitaria, el pasado domingo, que obligó también suspender el partido entre el Táchira y el Anzoátegui.
Agencia EFE |
1/10/2009 |