El portero Pablo Cavallero fue multado con el 30 por ciento de su salario, unos 6.000 dólares, por el Peñarol tras la expulsión que sufrió el pasado fin de semana frente al Cerro en partido de la penúltima jornada del torneo Clausura uruguayo.
Cavallero, contratado el pasado año, se molestó casi en el inicio del partido cuando un delantero del Cerro lo golpeó después de tener el balón en sus manos.
Unos minutos después otro delantero del Cerro fue en busca de un balón al área del Peñarol, después que el árbitro anulara la jugada por fuera de juego, Cavallero le pegó un puntapié en el tórax y vio la tarjeta roja directa.
El Peñarol, que venía de una seguidilla de cuatro derrotas y en medio de duras críticas, jugó más de una hora con 10 futbolistas e igualó sobre el final 1-1 con el Cerro favorecido con un penalti muy discutido.
Igualmente el equipo, a falta de una jornada para finalizar el Clausura, quedó sin posibilidades de clasificar para la Liguilla que define los representantes uruguayos en la próxima Copa Libertadores y Sudamericana.
Cavallero, que llegó al Peñarol en la pasada temporada, no era tenido en cuenta por el técnico Julio Ribas, pero regresó al equipo titular debido a la lesión de otros dos porteros.
La directiva del Peñarol decidió sancionar al argentino con el 30 por ciento de su salario aplicando el código de conducta que rige para la plantilla.
Seguramente Cavallero no volverá a jugar en el Peñarol debido a que no será tenido en cuenta de futuro por el técnico.
Agencia EFE |
3/6/2009 |