Estás en Deportes / Fútbol / Noticias

El Sporting de Lisboa no remonta el vuelo y amaga con despedirse del título

El Sporting de Lisboa no remonta el vuelo y amaga con despedirse del título
Los jugadores del Sporting de Lisboa realizan estiramientos durante una sesión de entrenamientos. EFE/Archivo
Doce puntos separan al Sporting de Lisboa del líder Braga después de nueve jornadas de Liga, distancia que muchos juzgan insalvable en un club que no remonta el vuelo, a pesar de ser el tercer equipo más poderoso de Portugal.
3/11/2009
Agencia EFE
Doce puntos separan al Sporting de Lisboa del líder Braga después de nueve jornadas de Liga, distancia que muchos juzgan insalvable en un club que no remonta el vuelo, a pesar de ser el tercer equipo más poderoso de Portugal.

El último empate casero ante el Marítimo de Funchal (1-1) ha hundido al conjunto en la séptima posición y ha hecho saltar las alarmas de una entidad que navega en aguas turbulentas desde hace meses.

Ni los fervorosos llamamientos del presidente José Eduardo Bettencourt -elegido el pasado junio-, ni la tenacidad del entrenador Paulo Bento, ni la presión de su masa social -que ronda los 100.000 aficionados- han sido capaces de levantar el ánimo de una alicaída plantilla, integrada por varios internacionales.

Los portugueses Joao Moutinho, Miguel Veloso y el luso brasileño Liedson Da Silva; el chileno Matías Fernández; el punta ecuatoriano Felipe Caicedo; o delantero español Miguel Ángel Angulo avalan la teórica calidad de un equipo que no ha respondido a las expectativas generadas.

Disputado casi un tercio del campeonato doméstico, 'los leones' -club que ha ganado 18 títulos de Liga en sus 103 años de historia- están a 12 puntos del líder Braga, a nueve del Benfica -segundo- y a siete del Oporto, tercer clasificado.

'Es verdad que la conquista del título portugués está difícil, pero tenemos que dar todo en los próximos partidos para regresar a la senda de la victoria', manifestó el chileno 'Matigol' Fernández, el fichaje estrella de la temporada cuyo rendimiento ha mejorado en los dos últimos partidos al anotar otros tantos goles.

Sin embargo, la masa social del Sporting está impaciente y ha exteriorizado su desagrado con el juego del equipo con sonoras pitadas e incluso con un intento de invasión a una dependencia del estadio, tras el frustrante empate ante el Marítimo el pasado domingo.

Paulo Bento, en el banquillo desde hace cuatro años, ha sido el arquitecto de un Sporting que ha ganado títulos menores en las temporadas anteriores -dos Copas de Portugal- y ha terminado en los últimos cuatro cursos en una digna segunda posición en el campeonato, sólo detrás del poderoso Oporto.

Esta temporada, en cambio, la solidez defensiva y la eficacia atacante que caracterizaba al grupo desaparecieron y el equipo ya empezó con mal pie en agosto, cuando fue eliminado por el Fiorentina italiano en la previa de la Liga de Campeones.

El crédito de Bento parece agotarse a medida que se disipan las posibilidades de alcanzar el liderato, aunque el técnico, fiel a su indomable estilo, se resiste a tirar la toalla.

'Fuerza tengo, si no la tuviese, me habría escondido', responde el antiguo internacional portugués a sus detractores, quienes opinan que su ciclo en Alvalade ha terminado.

El peor Sporting en Liga de los últimos quince años se jugará su futuro el próximo domingo frente al Río Ave, en un partido que puede marcar un punto de inflexión de una entidad que presume de haber lanzado a dos balones de Oro: Luis Figo y Cristiano Ronaldo.



 Agencia EFE |  3/11/2009 |