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Los disturbios en Upton Park disparan las alarmas ante la reaparición de la violencia

Investigan la violencia a gran escala en el estadio londinense de Upton Park
Incidentes entre hooligans y seguidores del Basel en el campo después del partido de la primera división de la Súper Liga entre el Basel y el Zurich en el estadio St. Jakob en Basel (Suiza). EFE/Archivo
El brote de violencia 'a gran escala' entre aficionados que se desató el martes en el estadio de Upton Park ha vuelto a poner en el punto de mira el fútbol británico y ha levantado la alarma de las autoridades ante el temor de una reparación del fenómeno 'hooligan' en este deporte.
26/8/2009
Agencia EFE
El brote de violencia 'a gran escala' entre aficionados que se desató el martes en el estadio de Upton Park ha vuelto a poner en el punto de mira el fútbol británico y ha levantado la alarma de las autoridades ante el temor de una reparación del fenómeno 'hooligan' en este deporte.

'Cualquiera que piense que el vandalismo tiene algún tipo de cabida en el fútbol moderno sigue viviendo en la época de las cavernas', señaló hoy, vehemente, el ministro del Interior británico, Alan Johnson, quien tildó de 'vergonzoso' el incidente.

Y no es para menos. El estadio del equipo londinense West Ham United parecía anoche, antes, durante y después de la disputa de la segunda ronda de la Copa de la Liga (popularmente conocida como 'Carling Cup') con el Millwall una verdadera batalla campal.

No faltaron los gritos, las botellas voladoras, la violencia gratuita y también, y a consecuencia de todo esto, la intervención policial con decenas de agentes desplegados que no daban a basto, las detenciones -al menos trece arrestos- y los heridos.

Las escenas esperpénticas vividas en este campo dejaron varios heridos, entre ellos un hombre de 44 años con una herida de puñal en el pecho que se encuentra en condición 'estable'.

Ambos clubes cuentan con un notorio historial plagado de rivalidad a lo largo de las décadas que ha motivado, incluso, que los grupos de 'hooligans' (hinchas violentos) de los dos equipos hayan dado material para guiones de películas en los últimos años (como Green Street o The Football Factory).

En los 70, estos clubes ya fueron noticia, y no precisamente por motivos estrictamente deportivos. Se registraron escenas cargadas de violencia durante un encuentro conmemorativo disputado en 1972 en el que los seguidores de ambos conjuntos se enzarzaron con las manos tanto dentro como fuera del campo.

Cuatro años después, un seguidor del Millwall fallecía al caerse de un tren tras un altercado con un hincha del West Ham en una estación de metro de Londres.

La federación de fútbol inglesa (FA) se ha apresurado a condenar los hechos y ha advertido a todos los implicados en los disturbios que se les sancionará 'de por vida'.

El consejero delegado del West Ham United, Scott Duxbury, lanzó un mensaje tranquilizador en el que insistía en que éste es un equipo 'familiar' y en el que asegura que todas las personas relacionadas con el club están 'en estado de shock y destrozados por lo sucedido'.

Desde este equipo se quiere hacer hincapié en que es una 'minoría de hooligans' la responsable de la violencia y que la 'gran mayoría de seguidores del West Ham son hinchas leales que respetan la ley'.

Por su parte, el Millwall se ha comprometido a colaborar para identificar a los culpables aunque este club ha pedido, de paso, que se tenga en cuenta que los seguidores de 'The Lions' (como se les conoce) nunca estuvieron conformes con el número de butacas asignadas a esta afición en Upton Park (2.300).

Lo que básicamente deja entrever que la directiva de ese club preveía problemas ante lo que consideraron, quizá, fallos en la planificación del partido.

El eco mediático no se ha hecho esperar. Los diarios británicos están llenos de testimonios de gente que describe la escena como 'una zona de guerra' con personas enloquecidas pegando puñetazos y lanzando objetos a los agentes de policía.

Son episodios que no caben en el fútbol moderno, como han reiterado responsables del gobierno o entrenadores de fútbol -como Gianfranco Zola, 'míster' del West Ham- y por ello el titular de Interior recordaba que existe 'una durísima normativa aplicada al fútbol' que no durarán en hacer efectiva.

Pese a que la alarma ante este rebrote de la violencia en un estadio se ha disparado, Johnson ha querido mencionar también que en los últimos años 'se ha visto una enorme disminución en los desórdenes públicos en los partidos'.

El ministro asegura que, de hecho, hoy en día es en el Reino Unido donde este deporte registra el menor número de incidentes de este carácter que en la mayoría de países europeos.

'Los días oscuros de la violencia de los años 70 y 80 pertenecen al pasado gracias al control policial, a las sanciones y a un cambio en la actitud de los seguidores', ha dicho.

Tanto la policía como la FA llevan a cabo investigaciones conjuntas con la colaboración de ambos clubes en su intento por evitar que escenas como la de ayer vuelvan a ser noticia.

Por lo pronto, el mensaje que han hecho llegar las autoridades pretende ser contundente y tranquilizador y sí lo enfatizó su responsable de Interior: 'Lo que ocurrió anoche en Upton Park fue grave. No vamos a volver a los días en los que una minoría de 'hooligans' avergonzaban el nombre del fútbol'.



 Agencia EFE |  26/8/2009 |