Iker Casillas y Cesc Fábregas representaron el sentir general de los internacionales españoles, a horas de debutar en la Copa de las Confederaciones, y asumieron el cambio de rol tras la conquista de la Eurocopa con un fútbol que asombró al mundo.
España es la favorita al título y los internacionales lo asumen con naturalidad. Destrozados los fantasmas del pasado en la Eurocopa, desde los cuartos de final ante Italia, la confianza define el juego de la 'roja'.
'Hemos sentido una sensación de alivio, de romper las barreras de las fases finales. Ante Italia, en cuartos de final de la Eurocopa, se consiguió un plus de confianza, de alegría', reconoció el capitán Iker Casillas.
'Ha habido un cambio. Se ha quitado el lastre de pesimismo que teníamos y ahora todos confiamos en la selección y en su juego. La Eurocopa nos dio un éxito que se buscaba desde hace mucho tiempo. Nosotros hemos sido los artífices', añadió.
Una racha de 32 partidos consecutivos invicto, provoca que la confianza de los jugadores esté por las nubes, como reconoció Cesc Fábregas.
'Somos los favoritos a ganar la Confederaciones y lo hemos demostrado durante dos años imbatibles. Creemos en nuestras posibilidades. Pese a que venimos de una temporada larga y difícil con muchos partidos en nuestros clubes, estamos con la selección, venimos con mucha ilusión y lo que queremos es volver a Madrid por segundo año consecutivo con una Copa', dijo.
Desde mañana, a las 20.30 horas, cuando España se estrene ante Nueva Zelanda es el momento de demostrar la nueva mentalidad con la que los futbolistas españoles afrontan un gran evento futbolístico.
Agencia EFE |
14/6/2009 |