Con todo decidido en su grupo de clasificación, las selecciones nacionales de Irlanda y Montenegro empataron hoy en Dublín a cero goles en un encuentro falto de intensidad competitiva, que sólo sirvió para engordar algunas estadísticas del once local que dirige el italiano Giovanni Trapattoni.
Diez partidos seguidos sin conocer la derrota, con cuatro victorias y seis empates, y los cien entorchados que cumplieron hoy con la camiseta verde el portero Givens y el defensa Kilbane son, de hecho, las cifras más destacadas del duelo contra los balcánicos.
De cara a la eliminatoria de repesca, la buena noticia para el técnico transalpino es, también, la vuelta a la titularidad, después de varias semanas de lesión, del extremo del Fulham inglés Damien Duff.
La mala, la lesión del centrocampista Martin Rowlands, quien tuvo que ser sustituido al filo del descanso por John O'Shea tras sufrir una lesión en la rodilla.
De las botas de Duff y de las del otro jugador de banda, Stephen Hunt, salieron las mejores oportunidades de los locales en una primera mitad de casi total dominio irlandés, pero con escasas ocasiones claras de gol.
Y es que el once del trébol mantenía la bola gracias, en parte, a la pasividad de los visitantes, que salieron con un sólo punta, y con las sensibles bajas del delantero de la Roma Mirko Vucinic -lesionado- y del sancionado Stevan Jovetic, el joven atacante del Fiorentina que intimidó al Liverpool en el último partido de la Liga de Campeones.
Irlanda, por su parte, mantuvo el dibujo que Trapattoni ha impuesto en este equipo y que tan buenos resultados le ha dado durante la fase de grupos y, aunque el rigor táctico y la presión siguieron siendo el sello característico , sus hombres se movieron en una marcha más corta que anteriores citas.
Faltaba intensidad competitiva y sólo saltaban chispas en las bandas.
En cuanto Hunt y Duff entraron en reserva, ya mediada la segunda parte, sus compañeros en la delantera dependieron de los balones largos de un centro del campo totalmente renovado respecto al anterior encuentro, pero confeccionado desde la pizarra para destruir, no para crear, independientemente de quién lo ocupe.
Irlanda espera, ahora, un rival para la eliminatoria de repesca, que se jugará a doble partido, que saldrá del sorteo que se celebrará el próximo lunes en Zúrich.
Montenegro se vuelve a casa con un punto más, insuficiente para abandonar el penúltimo puesto y adelantar así a Bulgaria o a Chipre, tercera y cuarta, respectivamente.
- Ficha técnica:
0 - Rep. Irlanda: Shay Given; Richard Dunne, Sean St. Ledger, Kevin Kilbane, Paul McShane; Martin Rowlands (John O'Shea, m.40), Stephen Hunt (Andy Keogh, m.88), Liam Miller, Damien Duff; Robbie Keane, Noel Hunt (Leon Best, m.68).
0 - Montenegro: Vukasin Poleksic; Marko Basa, Elsad Zverotic, Radoslav Batak (Miodrag Dzudovic, m.31), Milan Jovanovic; Milorad Pekovic, Nicola Drincic, Mitar Novakovic, Branco Boskovic (Mladen Kascelan, m.80), Simon Vukcevic; Andrija Delibasic (Dejan Damjanovic, m.69).
Árbitro: El eslovaco Vladimir Hrinak amonestó a Rowlands, Pekovic y Jovanovic.
Incidencias: Partido correspondiente a la última jornada de la fase de clasificación para el Mundial de Sudáfrica 2010 del Grupo 8, disputado en el estadio dublinés de Croke Park ante unos 50.000 espectadores.
Agencia EFE |
15/10/2009 |