Un nuevo duelo de equipos perdedores en el Madison Square Garden, donde los Knicks de Nueva York dieron una paliza de 132-105 a los Timberwolves de Minnesota para demostrar que fueron muy superiores a sus rivales.
El pívot David Lee consiguió un doble-doble de 28 puntos y 10 rebotes para liderar a los Knicks que se recuperan a su vez de la peor derrota que habían sufrido en su historia, la que sufrieron el pasado fin de semana ante los Mavericks de Dallas, en el mismo escenario del Madison Square Garden.
Los Knicks (18-26) detuvieron una racha de dos derrotas seguidas para seguir terceros en la División Atlántico, pero sin ningún tipo de aspiraciones a luchar por el título.
El alero reserva Al Harrington aportó 26 puntos y Wilson Chandler consiguió 20 a pesar de lesionarse la entrepierna para ayudar a los Knicks a recuperar la forma después de haber perdido el domingo en su campo 78-128 ante los Mavericks, la peor derrota en su casa en la historia de la franquicia.
Pero esta vez, Los Knicks ante un rival todavía mucho peor que ellos, fueron el equipo dominante, después de que anotaron sus primeros 15 tiros y consiguieron una ventaja de hasta 36 puntos.
Con su triunfo de esta noche los Knicks de convirtieron en el tercer equipo en la historia de la NBA en ganar por 20 o más puntos después de haber perdido por 50.
Los Timberwolves (9-37), últimos en la División Noroeste, se apuntaron la cuarta derrota consecutiva para confirmar el pobre rendimiento que está teniendo el equipo bajo la dirección del entrenador Kurt Rambis, que se hizo cargo del equipo al comienzo de temporada para iniciar el nuevo proceso de reconstrucción.
El escolta Corey Brewer aportó 22 puntos para dirigir el ataque de los Timberwolves, que también se vieron apoyados por el reserva Ramon Sessions, que consiguió 20 tantos.
Mientras que el alero Ryan Gomes logró 13 puntos para el equipo de Minnesota, que deja su marca en 3-19 en partidos fuera de su campo.
Agencia EFE |
27/1/2010 |