SÍ
Si España no se alza con el oro en Polonia muy bien no habrá hecho las cosas, amigo. Sin presiones, pero con obligaciones. Así llega España al Eurobasket. Lituania y Grecia, dos bloques serios, con bigote y mazo, acuden sin sus estrellas. Los países balcánicos, desde su independencia, son una caricatura de lo que eran. Rusia, la vigente campeona, viene sin Kirilenko ni Holden. Francia es Parker, Parker y sólo Parker. Macho, si Gasol, Navarro, Rudy, Ricky, Llull, Marc Gasol o Felipe Reyes no superan a estas bandas de orquesta desafinada es que hemos hecho algo muy mal. Y eso tiene un nombre, fracaso. Si esto sucede, no se les va a esperar en Barajas con piedras y navajas. Ni vamos a borrar de nuestras mentes los últimos tres años que nos han regalado. Pero tenemos que ser sinceros con ellos y con nosotros mismos.
Dos fallos seguidos sería demasiado Ya se falló en casa en el último Eurobasket. Dos fallos consecutivos en este torneo para una selección de categoría semejante sería demasiado. Sería un fracaso con todas las letras. Y amigo, hay que exigirles, presionarles o como quieras llamarlo. Son campeones del mundo y olímpicos -sí, digo bien, olímpicos, si se hubiera jugado la final de Pekín con reglas FIBA y no con reglas NBA- y tienen el deber de cerrar el círculo. La triple corona que consagraría a un equipo de leyenda.
NO
En absoluto sería un fracaso que la selección española de baloncesto no lograse el tan anhelado oro en el Campeonato Europeo de Polonia. En este torneo se enfrentará a un buen número de equipos con un gran potencial y no sólo eso, sino que además tendrá que alejar los fantasmas de los últimos Eurobasket, en los que, teniendo un conjunto también favorito, no pudo terminar alzándose con el triunfo, quizá demostrando que todavía les falta a estos jugadores crecer en cuanto a saber afrontar con garantías los partidos decisivos para las medallas. Se trata de una competición con un elevado nivel en la que casi no da tiempo a recuperarse entre un encuentro y el siguiente, y en la que cualquier traspié resulta definitivo, algo a lo que cualquier combinado nacional está expuesto sin posibilidad alguna de evitarlo (véase sino la abultada derrota ante Lituania hace pocos días). Todo esto sin olvidar que algunas de sus más rutilantes estrellas no están en perfectas condiciones físicas y llegarán renqueantes a esta gran cita. Más si cabe en el caso de Pau Gasol, que ni siquiera ha participado en los choques de preparación.
Redacción deportes |
7/9/2009 |