El líder de la ACB, el Regal Barcelona, visita mañana la pista del DKV Joventut en un nuevo clásico del baloncesto catalán, marcado en esta ocasión por el regreso a Badalona de Ricky Rubio, símbolo de la cantera de la 'Penya' que fichó en verano por el eterno rival antes de dar el salto a la NBA.
Desde su fichaje por el Barcelona, Ricky ya se ha enfrentado dos veces al Joventut, en sendas victorias del equipo azulgrana, en la Liga Catalana y en la primera vuelta de la Liga regular de la ACB, pero mañana jugará su primer partido en Badalona con la camiseta azulgrana ante la afición verdinegra, que ya le prepara un recibimiento hostil, como el que en su momento tuvieron otros jugadores verdinegros que cruzaron el río Besòs para jugar con el Barcelona, como José Antonio Montero o Andrés Jiménez.
La vuelta de Ricky Rubio a Badalona tendrá una cifra redonda: es el partido número 150 entre Joventut y Barcelona. El balance de victorias es favorable al Barça (82-67), las seis últimas en la ACB de forma consecutiva.
Convertido ya en el jugador más joven de la ACB en jugar 100 partidos, firmar 500 asistencias y marcar 1.000 puntos, Ricky regresa a Badalona intentando transmitir una sensación de normalidad, pero consciente de que su presencia centrará las críticas de la grada tras su polémico traspaso al Palau Blaugrana.
Los aficionados verdinegros tenían marcado el 6 de febrero con rojo en su calendario deportivo: será la vuelta del jugador que dejó 3'7 millones de euros -el presupuesto del club es de 8,5 millones- en las arcas verdinegras para vestir la camiseta del eterno rival.
Más allá de Ricky Rubio, el Joventut llega al derbi muy mermado por las bajas: si la serie de cuatro derrotas en los últimos cinco partidos no era señal suficiente de las dificultades con las que el DKV Joventut afrontaba el partido, la enfermería ha dado otro duro golpe a la baja moral verdinegra.
Sito Alonso no podrá contar mañana (18:00 horas) con su jugador más desequilibrante, Clay Tucker. El pívot Henk Norel tampoco estará sobre el parqué del Palau Olímpic.
Historia y sentimentalismos aparte, al equipo de Badalona no le queda otro remedio que apelar a la épica y al orgullo para afrontar en circunstancias difíciles el encuentro ante un rival que cada vez que ha perdido un partido esta temporada -lo hizo el miércoles en la Euroliga ante el Partizan- acostumbra a arrasar al siguiente rival.
El DKV Joventut perdió también en la Eurocup en su visita al Alba Berlín (72-68) en un encuentro marcado por la debilidad defensiva de los verdinegros, que tuvieron en Josep Franch, otro joven base excepcional salido de los equipos inferiores del club, a uno de los destacados.
La primera premisa para intentar ganar el partido será defender fuerte, algo que el equipo de Sito Alonso no está consiguiendo últimamente, y mantener la concentración durante los 40 minutos ante un rival que no acostumbra a tener piedad de sus rivales.
Si los verdinegros cumplen atrás, el siguiente paso será tener un día acertado desde 6'25, su mejor arma. Sin Clay Tucker, será el día para que Uros Tripkovic y Krispars Valters asuman toda la responsabilidad.
A Sito Alonso no le habrá pasado por alto el hecho de que los tres partidos que el Regal Barcelona ha perdido esta temporada lo ha hecho con tanteos inferiores a los 68 puntos lo que supone plantear el guión en el que menos cómodo se siente el equipo verdinegro.
El Barcelona, líder de buena parte de las estadísticas de la ACB (mejor defensa, ataque, mates, asistencias, valoración, porcentaje de dos y tres puntos, recuperaciones, menos pérdidas y menos tapones recibidos), ha ganado sus partidos por una media de 19'2 puntos y parte como indiscutible favorito.
Su técnico, Xavi Pascual, prepara el partido con su plantilla al completo y con la intención de mantener el liderato, ya amenazado por el Caja Laboral. Será el partido número 100 en la ACB para Boniface Ndong.
Agencia EFE |
5/2/2010 |