¿El golf es un deporte para 'viejitos' con panzas pronunciadas y que visten pantalones estilo escocés, o para jóvenes musculosos con pintas llamativas?
Si la respuesta es: todas las anteriores, ¡lotería!
Y para la muestra, dos botones.
En la pasada edición del Abierto Británico, el estadounidense Tom Watson, de 59 años, y el italiano Matteo Manassero, de 16, ratificaron que el golf no tiene edad límite y que simplemente, quien, tenga dosis suficientes e precisión, paciencia, técnica y pericia puede llegar a la cima.
Thomas Sturges 'Tom' Watson, número uno del mundo durante casi cuatro años (1978-1982) y líder del listado de ganancias de la PGA en cinco oportunidades, estuvo cerca de proclamarse como el más veterano ganador de un torneo grande.
El dueño de 39 títulos en la PGA, entre ellos ocho Majors, fue el protagonista del reciente Abierto Británico, certamen que ha ganado cinco veces y del que finalizó segundo, luego de perder en el desempate con su compatriota Stewart Cink.
El estadounidense, que el 4 de septiembre cumplirá 60 años, falló un 'putt' de dos metros de distancia en el hoyo final de la última ronda que hubiera significado una hazaña sin precedentes en su deporte.
No obstante, el hombre nacido en Kansas City, Missouri demostró que a su edad se puede seguir siendo competitivo en un deporte tan exigente como el golf.
La misma cancha de Turnberry sirvió de escenario para el alumbramiento profesional de quien puede ser una futura estrella.
Se trata de Matteo Manassero, que, con 16 años, se convirtió en el golfista más joven en actuar en el certamen británico, que finalizó en el decimotercer puesto, a cuatro golpes del campeón.
El chico nacido el 19 de abril de 1993 en Verona había hecho noticia en junio pasado al transformarse en el ganador más joven del British Junior, un logro que lo transformó en el primer golfista italiano que gana el certamen en sus 124 años de historia.
Además, esa victoria le permitió participar en el Abierto de mayores, su primer torneo como profesional, en el que tuvo la fortuna de jugar al lado de su gran ídolo, el español Sergio García, y del decano Watson, que hace parte del Salón de la Fama del golf desde 1988.
El joven italiano aseguró su participación en el Open 2010 y el Masters de Augusta el próximo año.
Dos anécdotas durante el primer día del Abierto Británico resumen lo que ya se conoce como el nacimiento de una amistad entre dos jugadores que representan el pasado y el futuro en el golf.
En el hoyo 18, cuando todo era una fiesta, Watson invitó a pegar primero y al italiano y luego le aconsejó: 'Dale con los ojos cerrados'. Y Manassero, que jugó el Open con la camiseta de la selección de fútbol de su país, confesó: 'Watson me ha dicho que, si sigo jugando así, seré un gran jugador'.
Finalmente cuando se aproximaban al hoyo final, Matteo dejó que Watson llegara primero al 'green' para que fuera el único destinatario de los aplausos desde las tribunas.
La amistad, al igual que la calidad técnica, ha unido a dos grandes jugadores, separados por 43 años, pero unidos por una vocación casi religiosa, el deporte de los hierros y las maderas.
Agencia EFE |
28/7/2009 |