Jorge Lorenzo ha decidido reinventarse. Para el próximo año ha anunciado numerosos cambios dentro de la estructura de su box. Y va en serio. Ayer ya lo dejó claro en su mono en la última carrera del Mundial celebrada en el circuito de Cheste. El lema que portaba era esclarecedor; ‘Free Man Team’ (El equipo del hombre libre). El mallorquín ha roto con Dani Amatriain, su manager de toda la vida. El que le descubrió cuando tenía 10 años. Entonces era un piloto con un punto de chulería al que le sobraba talento. Él lo amoldó a una competición en la que Lorenzo ha sido capaz de demostrar grandes cosas.
Once años de amistad y trabajoHan sido once años de amistad y trabajo conjunto con el que el balear llegó a calificar como su "segundo padre". De hecho Lorenzo portaba el número 48 en su carenado porque lo heredó de su manager. Amatriain también lo portó cuando corría. Todavía no se ha decantado por uno nuevo pero lo hará en breve. El mallorquín parece que quiere empezar otra vez, aunque este año no le han ido mal las cosas. El mismo ha calificado como «perfecto» terminar un cuarto puesto en el Mundial. En los últimos meses ha configurado su propio equipo de trabajo para gestionar personalmente su carrera. Entre los que seguirán con él está su preparador físico Marcos Hirsh.
Redacción deportes |
27/10/2008 |