SÍ Vamos a ver. Entiendo opciones reales estar, como mínimo, en las semifinales del US Open. Y este tío después de estar más de dos meses parados se ha plantado en cuartos y semifinales de Montreal y Cincinnati, respectivamente, con todos los 'gallos' en el corral. Claro que no ha desplegado su mejor tenis, estaría bueno. Sin embargo, en los pocos partidos que ha podido disputar en el mes de agosto se ha visto una notable mejoría. Sus sensaciones, sus apoyos, los golpeos, su cabeza. Todo está en el cauce para recuperar el 'número 2' de la ATP en las próximas semanas. Además, Nadal no se enfrentaría a Federer hasta la final. Antes, Murray, que no es mejor tenista que él y que no sabe lo que es ganar un 'Grande': Nadal, sí, seis veces.
Optimismo contenidoEn las entrevistas que está concediendo el chico de Manacor es cauto. Todo su equipo, también. Pero Toni Nadal, su entrenador y el que le ha colocado el hombro en estos duros meses para que llore, sabe que el mejor Rafa volverá antes de final de año. Toni es claro: "En este mes la evolución de Rafa está siendo asombrosa. Hay que esperar para hablar de ganar el torneo, pero no se puede renunciar a nada de antemano". Pues con ese mensaje me quedo: un tío con 23 años y que ha ganado seis Grand Slam tiene que pelear por todo.
NO
Rafa Nadal lo tiene muy difícil para alcanzar el nivel necesario que le permita afrontar el Abierto de Estados Unidos con garantías de conseguir un gran resultado, teniendo en cuenta además que se trata del único torneo ‘grande’ que le falta en su palmarés y en el que solamente ha podido llegar a semifinales, precisamente el año pasado, cuando estaba en su mejor momento. El haber estado dos meses y medio sin jugar por la grave lesión en las rodillas tampoco le ayuda mucho, pues es bastante difícil recuperar el ritmo competitivo tan alto que siempre ha caracterizado al de Manacor, sobre todo por su tipo de juego, muy exigente a nivel físico.
El palo de perder el 'número dos' de la ATPTambién hay que recordar que el tenista español ha sufrido la caída en la clasificación de la ATP hasta el puesto número tres del mundo, una situación que representa un palo moral importante para un jugador tan acostumbrado a estar arriba en el ‘ranking’ durante mucho tiempo.
Redacción deportes |
1/9/2009 |