Jurgen Melzer, séptimo favorito, puso fin a veintiún años de ausencia de campeones locales en el torneo de Viena y se convirtió en el primer austríaco desde 1988 en ganar esta competición, tras superar al croata Marin Cilic, primer cabeza de serie, por 6-4 y 6-3.
Melzer rompió la sequía establecida desde aquel año, cuando ganó Horst Skoff. Después, solo Thomas Muster fue finalista en 1995, pero perdió ante Filip Dewulf.
El jugador local solventó con más autoridad de la esperada su duelo ante Cilic, uno de los tenistas revelación del curso. En hora y media logró el triunfo. Y eso que el austríaco estuvo desprovisto de la contundencia de su saque. Sólo firmó un 'ace'.
Melzer, 35 del mundo, suma el segundo título de su carrera desde el que obtuvo en Bucarest en 2006. Además, la raqueta de Viena terminó con su particular maleficio como finalista. Había disputado otras seis finales, la última el pasado año en Kitzbuhel, y siempre había perdido.
Agencia EFE |
1/11/2009 |